Cuando llega la renovación, la pregunta es razonable: si la web ya está hecha, ¿por qué hay un nuevo pago? Parte del importe mantiene sus servicios activos y otra parte cubre el trabajo necesario para que el sitio y sus funciones sigan operando.
Lo que mantiene tu web disponible
El dominio es la dirección de tu negocio; el hosting aloja la web y sus datos; el correo corporativo permite usar esa identidad al comunicarte. La renovación puede reunir estos servicios, su configuración y el mantenimiento de la solución.
Pide que se indique qué está incluido, qué capacidad tienes y quién administra los accesos. No deberías necesitar recordar detalles técnicos para saber a quién avisar si el sitio o el correo tienen un problema.
En SDKNG, cada plan web muestra una tarifa de renovación distinta del precio inicial. Tanto el importe como su modalidad de pago y los servicios de continuidad se detallan antes de contratar.
El cuidado crece con lo que tu web hace
Una web que recibe consultas tiene necesidades diferentes de una que gestiona reservas o cobra pedidos. El mantenimiento debe comprobar esas funciones, aplicar correcciones y cuidar los accesos y los datos.
Nuestros niveles diferencian esa cobertura: Estándar cuida la landing y sus tres funciones; Profesional, los tres módulos elegidos; Business añade los procesos conectados, accesos y permisos. Los respaldos son quincenales, semanales o diarios según el plan, con pruebas de recuperación de distinta frecuencia.
Tú no tienes que programar las copias ni aplicar parches. Sí conviene conocer qué cubre el servicio, cómo comunicar una incidencia y el horario de atención acordado.
Editar tu contenido y recibir acompañamiento son apoyos distintos
Con una web autoadministrable puedes actualizar los textos, imágenes y datos habilitados en tu panel. Eso te permite mantener información cotidiana al día. Nuevas pantallas, sistemas o rediseños tienen otro alcance.
En Web + crecimiento, SDKNG también realiza actualizaciones habituales, revisa el SEO durante el año y trabaja el marketing, la publicidad y la reportería del plan. Las reuniones sirven para interpretar lo que ocurre y acordar prioridades con tu negocio.
Si tu equipo puede mantener el contenido y ya tiene una estrategia, puede convenirte Web + mantenimiento. Si quieres apoyo continuo para mejorar la presencia y la captación, revisa lo que añade crecimiento.
Qué preguntar para comparar dos renovaciones
Pregunta si el importe cubre dominio, hosting, correo, panel, sistemas y soporte, o si alguno se cobra por separado. Confirma también las comisiones y licencias de terceros cuando haya pagos o integraciones.
Revisa qué se hace durante el año y cómo puedes enterarte de una incidencia relevante. Si contratas acompañamiento, la propuesta debe explicar qué reportes, revisiones y reuniones recibes, además de los servicios técnicos.
Elige por el uso que le das a la web y por las responsabilidades que quieres delegar. Una renovación se entiende mejor cuando puedes relacionar cada servicio con una necesidad real del negocio.


